1. Limpia bien el pollo y córtalo en cuadritos. 2. Derrite la mitad de la mantequilla en un sartén, añade la cebolla el ajo y el pollo, deja freír por unos minutos.
3. Agrega los champiñones y la pimienta, tápalos y déjalas al fuego hasta que estén tiernos.
4. Derrite el resto de la mantequilla, añade la harina y mueve por un par de minutos. Retira el sartén del fuego y vierte lentamente la nata y la leche.
5. Pon el satén al fuego, agrega el perejil y salpimienta, deja que hierva sin dejar de mover, después deja enfriar.
6. Precalienta el horno a 180°C. Cubre la pasta con un trapo húmedo.
7. Unta todas las láminas con aceite de oliva.
8. Corta la pasta a la mitad. Has un montoncito con un cuarto del relleno y aplástalo suavemente, tapa el relleno doblando la pasta por arriba y por abajo, dobla los lados hacia a dentro, mojalos con agua y séllalos.
9. Coloca los cuadrados en un molde engrasado, úntales en la parte superior aceite y corta cada uno en diagonal. Espolvoréalos con el pan molido y la sal.
10. Deja hornear por unos 25 minutos hasta que estén dorados y crijientes.
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